Compañía Guipuzcoana

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Accion de la Compañía Guipuzcoana Acción

La Real Compañía Guipuzcoana de Caracas fue constituida el 25 de septiembre de 1728 en virtud de una real cédula que expidió el rey Felipe V, para que existiera un comercio recíproco y exclusivo entre España y la provincia de Venezuela.

Contenido

[editar] Su creación

A comienzos del siglo XVIII, existieron algunas compañías que intervinieron en el comercio de las colonias españolas, como fue el caso de la Real Compañía de Guinea, empresa comercial de origen francés que vendía esclavos; y la Compañía de Asiento Inglés, que igualmente debía encargarse del abastecimiento de esclavos.

Estas empresas aprovecharon el asiento para contrabandear, lo cual perjudicó en gran medida los intereses económicos del gobierno metropolitano y del rey de España. En consecuencia, el comercio ilegal aumentó en forma alarmante, y fue necesario combatirlo. Ejemplo de este contrabando es el realizado por barcos holandeses con relación al tabaco procedente de Barinas. Dicho tabaco se enviaba en jarras de porcelana azul de Delft (Holanda) a través de barcos que remontaban el Orinoco y el Apure hasta la propia provincia de Barinas, mientras que el comercio (legal) del tabaco con España se realizaba mediante recuas de mulas a través de los Andes venezolanos hasta el puerto de Gibraltar, en el sur del Lago de Maracaibo. El contrabando holandés llegó a superar el comercio colonial del tabaco con España, por lo que la Corona española construyó dos fuertes junto al Orinoco para combatirlo, ya en el siglo XVIII. Las jarras holandesas de tabaco con las que se comercializaba en Europa llevaban la inscripción Farinas, lo que venía a ser una deformación fonética de Varinas ya que, tanto en holandés como en alemán, la letra "V" tiene el sonido de "F".

La Compañía Guipuzcoana operó desde 1728 hasta 1781 (en 1785 se convirtió en la Compañía de Filipinas) y trabajó en base a acciones pertenecientes a capitalistas vascos, principalmente de la provincia de Guipúzcoa, en el norte de España.

El contrato contemplaba que la empresa tendría el monopolio comercial con la provincia de Venezuela. Así, era la única que podía vender toda clase de mercancías importadas; e igualmente sólo ésta podía comprar los productos y llevarlos a España. Luego de abastecida la provincia de Venezuela, la compañía podía comerciar con las provincias de Cumaná, Margarita y Trinidad. Estaba facultada para llegar indistintamente a los puertos de La Guaira o Puerto Cabello, pero en España debía partir de Guipúzcoa y de regreso atracar en Cádiz. La antigua sede de la Compañía en Venezuela, hoy convertida en museo, se encuentra en La Guaira y, afortunadamente, no resultó deteriorada durante la tragedia del Estado Vargas en diciembre de 1999. Se trata de un hermoso edificio con techo a dos aguas con un pequeño patio interno y que es un típico ejemplo arquitectónico del País Vasco.

[editar] Actuación de la Compañía Guipuzcoana

Las operaciones de la Guipuzcoana se iniciaron a mediados de 1730, fecha en que llegaron a La Guaira los dos primeros barcos de la Compañía. Los resultados de su actividad fueron plenamente satisfactorios, y puede decirse que los empresarios lograron los objetivos que se habían propuesto al constituir la empresa:

Primero: Aseguraron el comercio con las provincias venezolanas, que antes beneficiaba en gran parte a los contrabandistas extranjeros.

Segundo: Aseguraron el envío de frutos a España, regularizando y aumentando los embarques de cacao y tabaco, principalmente, y de esta manera pudieron rebajar los precios de dichos frutos en la Península.

Tercero: Consiguieron frenar y disminuir el contrabando, persiguiendo y hostilizando a los ingleses, holandeses y demás extranjeros que venían ejerciendo ilegalmente gran parte del comercio de la colonia.

Cuarto: Influyó decisivamente en la política interna de la Provincia de Venezuela a través de los gobernadores de origen vasco que dirigieron la provincia y la Capitanía General de Venezuela después de su creación en 1777.

Quinto: Los navíos de la Compañía Guipuzcoana fueron los responsables de la introducción de las ideas del Enciclopedismo y de la Ilustración en Venezuela, como señala Ramón de Basterra en su obra Los navíos de la Ilustración. Así pues, no es casualidad que las ideas republicanas de Montesquieu (la división de los poderes, etc.) y de otros filósofos y pensadores europeos, encontraran pronta difusión en Venezuela, donde las familias terratenientes caraqueñas conocían y discutían estas ideas (que durante bastante tiempo estuvieron vetadas en la propia España) lo cual fue el origen, a su vez, de los ideales de independencia americanos. Y tampoco es casualidad que estos ideales surgieran originalmente en Caracas, antes que en otras partes de Hispanoamérica, por el mismo motivo. La frase del Himno Nacional de Venezuela "seguid el ejemplo que Caracas dio" hace referencia a este hecho.

Sexto: La Compañía Guipuzcoana también promovió y tomó parte activa en la exploración del territorio venezolano (por ejemplo, con la expedición de límites en la cuenca del Orinoco en 1850).

[editar] Oposición a la Compañía Guipuzcoana

El establecimiento de la Guipuzcoana significó un cambio profundo en el sistema de comercio tradicional de las provincias venezolanas. Era la única empresa que podía vender mercancías europeas en el país, y la única también que podía comprar los frutos que se exportaban a España. De consiguiente, los precios de las mercancías importadas y de los frutos, dependían ahora de la empresa, la cual los fijaba de acuerdo a sus conveniencias, en perjuicio de los consumidores y de los productores locales. Estos no podían comprar ni vender libremente, sino a la empresa, a los precios que ésta fijaba. Además, la compañía estaba en condiciones de castigar cualquier violación. Todo esto explica la oposición que ciertos sectores coloniales hicieron a la compañía. Al principio fue una oposición sorda, legal, pacífica. Más tarde llegó a ser oposición violenta. El más importantes de estos movimientos en contra de la Compañía Guipuzcoana fue el liderado por Juan Francisco de León de 1749 a 1751.

[editar] Bibliografía

  • Amezaga y Aresti, Vicente. 1963. Hombres de la Compañía Guipuzcoana. Capítulo II: El Director principal: José de Iturriaga". Caracas - Venezuela.
  • Baglio, Assunta. 1996. La Guaira, puerto Comercial de la Colonia. Infometro, XVIII(150):17-19.
  • Basterra, Ramón de. 1925(1970).Una empresa del siglo XVIII. Los Navíos de la Ilustración. Caracas: Imprenta Bolívar. (Reedición en Cultura Hispánica, Madrid, 1970).
  • Ramos Pérez, Demetrio. 1946. El Tratado de límites de 1750 y la expedición de Iturriaga al Orinoco. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas; Instituto Juan Sebastián Elcano de Geografía. Madrid,

[editar] Referencias

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