Guayana venezolana

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La Guayana venezolana es una amplia región natural que se localiza al sur del río Orinoco. Forma parte del Macizo o Escudo Guayanés, que comparte con Guyana, Surinam, la Guayana Francesa y Brasil y se extiende en territorio venezolano por casi medio millón de km².

Delimitación[editar]

La Guayana venezolana se extiende por los estados Bolívar, Amazonas y parte de Delta Amacuro. El río Orinoco rodea enteramente a la región por su parte norte y la separa de Los Llanos venezolanos (y también de una parte de los Llanos colombianos), mientras que al sur, es la divisoria de aguas entre la cuenca del Orinoco y la del Amazonas la que constituye una especie de límite natural entre las Guayanas venezolana y brasileña, con la notable salvedad de la cuenca del Casiquiare, la que, a pesar de drenar hacia el Amazonas, forma parte de la Guayana venezolana. Tanto la Guayana venezolana como las otras regiones guayanesas están ubicadas en la Zona Intertropical. La Guayana venezolana tiene una extensión de medio millón de km², aproximadamente.

Geología[editar]

En la Guayana venezolana se distinguen en el relieve dos formaciones geológicas nítidamente diferenciadas: por una parte, el Escudo Guayanés, que es el basamento de formación muy antigua (unos 3500 millones de años), constituido por rocas cristalinas, tanto ígneas como el granito, como metamórficas como el gneiss, lo cual ha hecho que este basamento reciba el nombre de complejo basal de Guayana, ya que está formado por una gran variedad de rocas y minerales. Y por la otra, una cobertura sedimentaria, también muy antigua (unos 1.500 millones de años) en la que predominan las areniscas, y que forma los relieves más elevados del paisaje (los tepuyes o mesetas de bordes abruptos). La enorme antigüedad del escudo guayanés (y también de la cobertura sedimentaria) está explicada por la enorme estabilidad geológica de la región, la cual ha sufrido modificaciones importantes pero sin que afectaran en gran escala al propio escudo. De hecho, esas modificaciones, que consistieron en la elevación del relieve y la posterior erosión, han adquirido notables proporciones, no porque hayan sido procesos violentos, sino por la extraordinaria duración de los mismos a lo largo del tiempo geológico. Los estratos casi horizontales de la cobertura sedimentaria han dado origen al desarrollo de un relieve invertido, en el que los anticlinales forman las partes más deprimidas del relieve mientras que los sinclinales forman los tepuyes o mesetas de mayor elevación. El hecho de que estos sinclinales formen las partes más elevadas del relieve es lo que explica su forma de cubeta (cóncava), con el buzamiento o inclinación de los estratos hacia la parte interna, y con el perímetro situado a mayor elevación ya que, en realidad, vendría a formar parte de los propios flancos de los anticlinales reducidos y casi eliminados por la erosión. Es por ello que las cascadas que bordean los tepuyes tienen que atravesar profundos desfiladeros y cortes o simas que tienen algunas veces varios centenares de metros de profundidad, como sucede con la Sima Aonda, en el Auyantepui, en el cual varias de las cascadas salen por una abertura al final de un río subterráneo a una altura intermedia en la pared del propio tepuy.

Clima[editar]

Presenta un clima ecuatorial o intertropical lluvioso (Af, modificado o no por la altura, en la nomenclatura de Köppen), en el que no hay verdaderas estaciones en cuanto a las precipitaciones, si exceptuamos una pequeña zona al noreste de la región. Las temperaturas dependen considerablemente de la altura, desde las más cálidas de las tierras bajas, con medias anuales de 25 a 26 ºC (San Carlos de Río Negro, ubicado a menos de 2 grados de latitud norte y a 110 msnm, por ejemplo, tiene una temperatura anual de 26,2 ºC) hasta las frías de las mesetas más elevadas (algo más de 10 ºC en el Auyantepuy o el Roraima, pasando por el clima casi primaveral de la Gran Sabana, sobre todo, en las áreas por encima de los 1200 msnm: Santa Elena de Uairén, a 910 msnm, tiene una media anual de 21,8 ºC. Las precipitaciones son muy elevadas, especialmente en el estado Amazonas y el suroeste del estado Bolívar: 3.521 mm anuales en San Carlos de Río Negro. Santa Elena de Uairén, que en cierto modo se encuentra parcialmente a sotavento de los vientos dominantes (alisios del NE) alcanza los 1.739 mm anuales, aunque con la particularidad de que ningún mes podría considerarse como seco, si tomamos en cuenta el índice xerotérmico de Gaussen.

Vegetación[editar]

Es de selva en casi toda su extensión, con algunas excepciones como es el caso de La Gran Sabana, amplia zona ubicada al sureste del Estado Bolívar, donde existen algunas selvas de galería y abundan las sabanas, más por razones edáficas (suelos rocosos y arenosos) que por motivos climáticos. La selva y los restos de las materias vegetales en descomposición.

Hidrografía[editar]

Ríos muy caudalosos y de pendientes bastante fuertes, casi todos ellos afluentes del Orinoco, constituyen la nota distintiva de la hidrografía de la Guayana venezolana. Todos los afluentes del Orinoco por su margen derecha, desde su nacimiento hasta el delta, son ríos guayaneses, entre los cuales se pueden citar: el Ventuari, el Cuchivero, el Caura, el Aro y el Caroní.

El enorme caudal de estos ríos se puede inferir del microclima que crean sus aguas por encima del cauce: las imágenes de satélite del Orinoco aguas arriba de la confluencia con el Caura, y la de este último río, nos muestran el dibujo del curso fluvial a través de las nubes (principalmente, Cumulus humilis) que cubren la región excepto, obviamente, sobre el propio cauce de dichos ríos. ¿Cuál es el proceso que explica este fenómeno?. En realidad es bastante sencillo: como las imágenes de satélite se toman, lo mismo que sucede con las fotos aéreas, en las horas intermedias de la mañana (para evitar el exceso de nubes que se forman por la convección durante la tarde), las aguas de los ríos están mucho más frías que el aire ya que, lo mismo que las aguas tardan mucho más tiempo que el aire en enfriarse, también tardan mucho más tiempo en calentarse. Esa menor temperatura de las aguas crea una zona de alta presión que impide la formación de nubes, ya que no hay ascenso del aire sobre el agua fría del cauce de los ríos.

Contrasta esta situación con la que se presenta a finales de la tarde o comienzos de la noche, en horas en que las aguas están más calientes que el aire, por lo que las nubes pueden cubrir el cauce de los ríos y su dibujo no quedaría visible de esa forma tan sorprendente. Este fenómeno se explica más ampliamente en el artículo sobre la diatermancia.

Entre los ríos de la Guayana venezolana que no forman parte de la Cuenca del Orinoco debemos citar al Casiquiare y al Cuyuní. El Casiquiare no es un afluente sino un efluente del Orinoco, y a su vez, recibe por su margen izquierda al Siapa. El Casiquiare representa un caso único en el mundo, ya que, siendo un emisario natural del Orinoco, pone en comunicación, a través del Río Negro, a las dos cuencas del Orinoco y del Río Amazonas. El Cuyuní, por su parte, con su afluente el Venamo, se dirige hacia el Esequibo.

Fuentes bibliográficas[editar]

  • Gaussen, Henri; Bagnouls, F. Saison seche et indice xerotermique. Toulouse, Francia: Université de Toulouse, Faculté des Sciences, 1953.
  • Vila, Pablo. Geografía de Venezuela. Caracas: Ministerio de Educación; tomo 1: 1960; tomo 2; 1965.