Petare

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Petare es una parroquia venezolana, del Estado Miranda, siendo la capital del Municipio Sucre y conforma además su casco y alrededores una parroquia homónima, siendo una de las 32 del Área metropolitana de Caracas.

Fundada en 1621, con el nombre de Dulce Nombre de Jesús de Petare, esta población en un principio fue una ciudad independiente, y después dormitorio de Caracas, hasta reconocerse como incorporada al Área Metropolitana de Caracas. Los alrededores de su casco central constituyen una importante zona comercial, debido a la gran cantidad de vendedores y consumidores que concentra. Sin embargo, es considerada una de las barriadas más violentas de Latino América.

La población de Petare se ubica en el punto más al este de Caracas, siendo la principal salida hacia las poblaciones de Guarenas, Santa Lucía y el oriente del país. Petare se encuentra conectada con el resto de la ciudad a través de la autopista Francisco Fajardo y la Avenida Boyacá conocida por sus habitantes como la "cota mil" junto al sistema del Metro (con sus estaciones en Petare y Palo Verde, pertenecientes a la línea 1).


Población[editar]

Petare a finales del siglo XIX, siempre tuvo un crecimiento próspero, al estar tan cerca de la ciudad de Caracas, con un crecimiento acelerado, auspiciado por un importante auge industrial. Hacia 1961 contaba con 177.631 habitantes, incrementándose a 557.039 en 1990 y 675.254 en el año 2000. El descontrolado crecimiento poblacional aunado a la deficiencia administrativa dio como resultado el nacimiento de barriadas, existiendo en la actualidad más de 2.000 barrios, los cuales se caracterizan por una condición de vida deplorable, con altos índices de criminalidad y empleo informal.

En el área de Petare se encuentran varios sectores que también forman parte de la misma, como: Filas de Mariches, Guaicoco, Barrio El Campito,El Carpintero,El Nazareno, El Morro, Balkara, Maca, La Línea, El Carmen, La Machaca, Las Brisas, El Chorrito, San Blas, La Invasión, El Hueco, El Encantado,Las Praderas, El Mirador del Este, El Tanque, Pablo VI, Buena Vista, San Miguel, 19 de Abril, La Torre, San José. 12 de Octubre, Pumarrosa, Cocolandia, Cuñumero, La Dolorita, Caucaguita, El Araguaney, Barrio Bolívar, Antonio J. de Sucre, La Bombilla, Jóse Félix Ribas, 5 de Julio, 24 de Julio, caracterizadas por sus altos índices de criminalidad. En sus alrededores, en cambio, se hallan urbanizaciones planificadas urbanísticamente como Palo Verde, La Urbina, La California, Lomas del Ávila, El Marqués, Horizontes, Terrazas del Ávila y Urbanización Miranda.

En su periferia también se encuentran dos importantes universidades privadas de Caracas: la Universidad Santa María y la Universidad Metropolitana. A su vez consta de dos universidades pequeñas en La Urbina: la Universidad Santiago Mariño y la Universidad Antonio José de Sucre.

Ubicación de los municipios del estado Miranda

Historia[editar]

El 17 de febrero de 1621, el capitán Pedro Gutiérrez de Lugo y el padre Gabriel de Mendoza fundaron el pueblo del Dulce Nombre de Jesús de Petare, sobre una pequeña colina bordeada por la quebrada El Oro y los ríos Caurimare y Guaire. Precisamente, Petare es un vocablo que deriva de la lengua caribe cuyo significado es De cara al río (pet: cara y are: río), en clara mención a las corrientes de agua que fluyen por el sitio.

Los mariches, grupo indígena perteneciente a la familia lingüística caribe, habitaron estas tierras hasta 1573, cuando su principal cacique, el aguerrido Tamanaco, murió a manos del conquistador español Pedro Alonso Galeas. A partir de entonces comenzó el sometimiento de los aborígenes y la repartición de las primeras encomiendas a cargo de Diego de Losada, Juan Gallegos, Sebastián Díaz Alfaro y Francisco Fajardo.

Según el uso de la época, los colonizadores, españoles canarios en su mayoría, construyeron la villa siguiendo la forma cuadricular de la plaza central, a cuyo alrededor ubicaron la iglesia, los primeros edificios públicos, el mercado y las viviendas de las familias más notables.

En el fértil valle mariche proliferaron las haciendas de café, cacao, maíz y caña de azúcar; ésta última era procesada en los trapiches cercanos para extraer el dulce papelón y el amargo aguardiente. Estos sembradíos abastecían de alimentos no sólo a los pobladores del Dulce Nombre de Jesús, sino también a sus vecinos de Caracas. Entre las más importantes se encontraban La Baloa, Los Marrones, La Urbina, Los Ruices, El Marqués, Macaracuay y Güere-Güere (hoy Urbanización La California Norte).

La fecundidad del suelo y el agradable clima atrajeron a destacadas personalidades caraqueñas. Andrés Bello, José Félix Ribas, José Antonio Rodríguez Domínguez, Manuel de Clemente y Francisco de Berroterán (marqués del Valle de Santiago) formaron parte del selecto grupo de huéspedes que adquirieron propiedades para el cultivo y el descanso.

Los Caminos Reales también contribuyeron con el desarrollo de la economía local. Esta importante red de vías formaba un cruce en Petare, convirtiendo al pequeño pueblo en una parada obligada para los viajeros y comerciantes que transitaban desde Caracas, Baruta y El Hatillo hacia Guarenas y Mariches. Justo donde confluían estas rutas tenía lugar un dinámico intercambio de productos agrícolas y mercancías en general. El sitio posteriormente tomó el nombre de Los Portales.

La estructura social estaba formada por cuatro segmentos: los esclavos (negros e indígenas), el pueblo llano (campesinos, carreteros y artesanos), los comerciantes (tenderos y pulperos) y los hacendados. Dicho orden permaneció prácticamente inalterado durante siglos. Era una sociedad pudiente, no aristocrática, pero sí con recursos económicos suficientes para adquirir objetos valiosos y emprender obras ambiciosas, como la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús y la Capilla Santa María Magdalena.

La paz y prosperidad que disfrutaron los petareños durante el siglo XVIII fueron truncadas por los sucesos que forjaron la Independencia de Venezuela, especialmente aquellos que dieron término a la Primera y Segunda República: el terremoto de 1812 y la emigración a Oriente de 1814. Los campesinos abandonaron los campos para evitar ser reclutados en los ejércitos en pugna, hecho que provoco la quiebra de la industria agrícola y la escasez de comida.

Por aquella época también cambió el estatus político de Petare. El Pueblo de Doctrina de Indios pasó a Corregimiento, órgano dependiente del gobierno de Caracas. Luego recibió el título de Cantón en 1822, según la Ley del 2 de octubre de 1821, cuyo artículo 42 estableció la formación de su primer Cabildo. Hacia 1863, los cantones se convirtieron en Municipios. Ese mismo año, Petare pasó a ser la capital del Distrito Urbaneja y posteriormente la capital del Estado Soberano Bolívar en 1872.

Poco a poco volvió el bienestar económico a la villa gracias, una vez más, a las labores del campo, que constituyeron el sostén de la comunidad hasta bien entrado el siglo XX. Los avatares políticos y las epidemias poco afectaron este resurgimiento de la actividad agrícola. A finales del siglo XIX existían 115 haciendas de café, 15 trapiches y otras muchas siembras de maíz y legumbres, además de parcelas para la cría de ganado, gallinas y cerdos.

Los avances en los servicios públicos sellaron el fin de siglo. En 1880 se construyó un acueducto y entró en funcionamiento el telégrafo, el cual permitió las comunicaciones con el resto del país. Dos años después era probado por primera vez en nuestra historia un novedoso aparato: el teléfono. Gerardo Borges trajo los primeros teléfonos microfónicos a Venezuela para ubicarlos en un par de estaciones situadas entre Caracas y Petare. Una vez concluidos los ensayos, el entonces presidente, Antonio Guzmán Blanco, hizo la llamada inaugural, luego de la cual expresó su asombro y satisfacción, diciendo que la comunicación era tan buena que podía sentir el aliento de su compadre situado al otro lado de la línea.

La Compañía Gran Ferrocarril de Venezuela asimismo llevó a cabo por encargo del Ilustre Americano el tramo de rieles desde Caracas hacia Petare, cuya inauguración se efectuó el 4 de septiembre de 1886. La parada final estaba ubicada en la actual Calle Las Tunitas junto al río Guaire, pero más tarde, la línea avanzó en dirección a Santa Teresa. El ferrocarril, que seguía paralelo al Guaire se abandonó a mediados del siglo XX y hoy en día sólo quedan los vestigios en la calle y el barrio que aún se llaman de La Línea.

En 1897, Petare fue el primer pueblo del valle capitalino que disfrutó de la luz eléctrica, gracias a su cercanía con la planta de El Encantado, donde existía una estación de ferrocarril que era la primera después de la de Petare en dirección a Santa Teresa del Tuy. Todos estos importantes acontecimientos fueron debidamente reseñados por periódicos locales, como “El Ávila” (1882), “El Civismo” (1887) “El Petarense” (1892-1898), “El Porvenir” (1890-1891) y “El Orbe” (1891-1894).

El siglo XX comenzó con un nuevo ordenamiento político para Petare. En 1904, la capital del estado Miranda fue trasladada a Ocumare del Tuy, por lo que Petare se convirtió en la cabeza del Departamento Sucre de la Sección Oriental del Distrito Federal, hasta que siete años después recibió el nombramiento de capital del Distrito Sucre del estado Miranda.

Hasta la década de los años 50, aproximadamente, los caraqueños frecuentaban el pueblo y sus inmediaciones, seducidos por el hermoso paisaje de campos sembrados y ríos claros, la bucólica estampa de las casas de estilo colonial y las templadas temperaturas entre 23 y 25 grados centígrados. Entre los ilustres visitantes estaban la escritora Teresa de La Parra, quien pasó algunas temporadas en la Hacienda Güere-Güere; y Tito Salas, pintor que escogió como residencia la casona de El Toboso, donde organizaba reuniones para sus amigos, Andrés Eloy Blanco e Isaías Medina Angarita.

Entre 1954 y 1957 se operó el primer cambio importante en la fisonomía del lugar en virtud de la construcción de la Avenida Francisco de Miranda, el Edificio Battaglia, el Hospital de Emergencias Pérez de Léon, la Escuela Municipal José de Jesús Arocha y los bloques de La Vega, obras realizadas durante la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez. La Iglesia del Dulce Nombre de Jesús en la antigua Plaza Mayor de Petare Barrio de Petare visto desde la Autopísta de Guarenas, frente a la urbanización Terrazas del Ávila

La era democrática trajo transformaciones tanto beneficiosas como dañinas:

  • Entre las transformaciones positivas podemos señalar:

o La creación de nuevas vías de comunicación como la prolongación de la autopista del Este, y avenidas como la Sanz, Dos Caminos, Río de Janeiro y muchas otras, además del Metro, con cinco estaciones de la línea 1 (Los Dos Caminos, Los Cortijos, La California, Petare y Palo Verde). o Se crearon nuevas escuelas, liceos y universidades. o Se desarrollaron nuevas urbanizaciones e industrias (en Los Ruices, Los Cortijos, Boleita y en muchas otras partes) que, a su vez, motivaron un creciente polo de atracción para el éxodo rural que venía, primero de Barlovento y de los valles del Tuy. o Se canalizaron quebradas (Caurimare y río Guaire, por ejemplo). o Se construyeron hospitales (Domingo Luciani, Materno Infantil de Petare) y se desarrollaron numerosas industrias farmacéuticas (Calle Los Laboratorios, en Los Ruices).

Sin embargo, el enorme crecimiento de la ciudad por la atracción de población procedente del medio rural ocasionó también que desmejoraran en gran parte algunos servicios públicos, como el transporte, educación, salud, electricidad y aguas y en general, todas las obras de infraestructura, no sólo por haberse visto desbordadas por el extraordinario crecimiento demográfico sino, sobre todo, por la falta de mantenimiento o por la ejecución de proyectos escasamente útiles o mal diseñados entre los que podrían señalarse:

o El puente de Los Ruices en la autopista del Este. Este era el punto final de la autopista del este en su trayecto original construido durante el gobierno de Pérez Jiménez. Tenía piso de concreto, sobre el cual se han venido acumulando capas de asfalto hasta sobrepasar el umbral mínimo de dicho puente. Y la construcción de unas estructuras de protección del puente con una luz de 3,60 m no ha resuelto el problema, pues han sido destrozadas por los camiones y otros vehículos en varias ocasiones. o El puente de Petare hacia La Urbina, también en la autopista del Este. Construido en los años 80 del siglo XX, se hizo insuficiente en poco tiempo ya que sólo tenía dos canales (carriles) de circulación. Se había dejado una especie de plataforma en sentido oeste - este hacia La Urbina para permitir una ampliación posterior. Pero allí se construyó un edificio que inutilizó dicha plataforma o rampa (ahora sólo se usa para el acceso de pasajeros a los autobuses) ya que apenas tiene una separación de unos 50 cm con el propio puente.

Preocupados por la avalancha de barriadas, las autoridades decidieron proteger el viejo casco de Petare, que conservaba casi intactos sus edificios, viviendas y espacios públicos. En tal sentido, el 2 de agosto de 1960, el Estado venezolano declaró Monumentos Históricos Nacionales la Iglesia Dulce Nombre de Jesús y la Capilla Santa María Magdalena, según Gaceta Oficial N° 26.320.

Igualmente, la Cámara Municipal del Distrito Sucre creó, mediante la resolución del 29 de octubre de 1964, el Centro Histórico de Petare, a fin de preservar esta área urbana, rica en testimonios de la identidad cultural de Venezuela. Sus límites retoman el espacio original ocupado por el antiguo pueblo y sus edificios quedaron sujetos a reglamentos especiales de construcción. En 1990, Petare pasó a ser la capital del Municipio Sucre.